
Perfecta sincronía con las luces de ese pequeño atardecer que poco a poco se apaga en las garras de la oscuridad y en los lamentos de la esperanza...
Las nieblas que cubren las ideas de este etéreo lugar, tan sencillo pero perfeccionista a la vez que solo utiliza ese pequeño miedo a la soledad par poder cubrir los restos de las cabezas que van quedando atrás y las emociones de cada uno de ellos, sí, fue el día en que te fuiste y ese fue el día en que supe que no sería lo mismo y aunque se que nos escucharas esto nunca, pero te extraño...
Cada detalle fue quedando atrás y el remordimiento de no haberlo cumplido quedo allí también, es tan difícil de olvidar y otra vez intentar.
Las palabras se las lleva el viento, uno nunca termina de conocer a las personas y tampoco a uno mismo, además que como dicen las voces que viajan en el aire disfrazado de ameba que lo que no te mata te hace más fuerte...
En estos momento ya nadie sabe lo que pasara, solo siguen el rumbo de la vida o del destino...
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